martes, 26 de mayo de 2015

Poema. La bruja joven (de Enrique Diez Canedo)


La bruja joven


Triunfan en tu cuerpo todos los pecados,
Son tus labios rojos flores de mentira.
Son simas de orgullo tus ojos rasgados.
Tus palabras roncas, torrentes de ira.
Tenazas de gula son tus dientes blancos.
Tus pechos, almohadas para la pereza.
Y en tu vientre núbil y tus firmes flancos,
la sierpe lujuria yerga la cabeza. 


No están los estigmas del sábado impresos
en tu faz de virgen con que atraes y engañas;
más tu lengua sabe sabáticos besos
y el amor de chivo quema tus entrañas.
Vas al aquelarre donde clama y brinca
tropel de monstruos. Tu sola presencia
lo para, y sus dardos en tu cuerpo hincan
de la obscena turba la concupiscencia.
Y al llegar el día te truecas en gata
de ojos verdes, alba piel y finas uñas;
y al que tu misterio se acercarse trata,
le halagas primero, después le rasguñas.


Enrique Diez Canedo

lunes, 25 de mayo de 2015

Cuento, Fantasía prehispánica. El guerrero águila y el jaguar nocturno


El guerrero águila y el jaguar nocturno

I


—Abuelo, siempre me he preguntado si Tezcatlipoca es un dios bueno.

            —Digamos que es un dios complicado —respondió el anciano haciendo una pausa— el más complicado de todos.

            El fuego de la hoguera escalaba el aire nocturno en la Pirámide del espejo de la aurora. Huehuetls de troncos huecos y pieles de venado retumbaban en la fiesta al dios de la reverberación del espejo, los jóvenes danzaban filtrando con las mujeres, los ancianos contaban historias de la creación del mundo y los señores de las aldeas tomaban pulque y chocolate. El sonido de los cascabeles y las ocarinas susurraba una canción lenta entre visiones de jaguares corriendo, persiguiendo a su presa.



            Huitz acariciaba su penacho de plumas sentado lo más alejado de todos, jamás había sido bueno danzando y prefería ver el espectáculo. Las fiestas no eran de su agrado, él era un guerrero y solo se sentía bien cuando combatía.

            —Tu penacho es hermoso  —dijo una chica mientras se acercaba.

            —Es un símbolo de honor, pero también de muerte Xicoco.

            La joven envuelta en collares de jade sonrió, tomó la mano de Huitz y la acarició lentamente hasta llevarla a su boca y besarle la yema de los dedos.

            — ¿Ves las plumas? Cada una representa las batallas que he ganado y las muertes que he provocado.

            —Eres el guerrero águila más fuerte de todos y los dioses te protegen, sobre todo nuestro señor Tezcatlipoca.



            —Los dioses no me protegen Xicoco, mi macuahuitl lo hace.

            Su arma asesina estaba recostada a lado de sus piernas, era un poderoso mazo de madera de roble con obsidiana incrustada, tan filosa que cortaría dulcemente el alma de un chaneki. 

            —Te amo —dijo Xicoco al oído de Huitz y le besó los labios.

            —Y yo a ti mujer de obsidiana.



Sin embargo, esa blasfemia no se le pasaría por alto al dios más caprichoso de todos y mucho menos en su fiesta. Tezcatlipoca apareció como un jaguar negro de entre la selva y rugió con un eco tan potente que los huehuetls callaron. Todos se refugiaron en sus chozas. El jaguar se escabulló entre la multitud de sombras, en cada paso humo negro salía de su pata de hueso.

— ¿Dónde está Huitz el hombre que desafía a los dioses? —gritó Tezcatlipoca.

Xicoco se aferró a Huitz y él sorprendido la hizo a un lado, tomó su penacho de guerrero y salió al encuentro del jaguar nocturno.

—Yo soy Huitz, ¿qué quieres de mí y quién eres?

—Soy un nahual chaneki —mintió el dios— y vengo a retarte en duelo.

—Agregaré una pluma más a mi penacho esta noche y la dedicaré a mi querida Xicoco.

Los guerreros y aldeanos se acercaron a ver la batalla y los huehuetls sonaron una vez más. Todos querían ver combatir al poderoso guerrero águila.

— ¡Vamos Huitz acaba con él! —gritaban algunos.




Huitz preparó su macuahuitl y miró a los ojos al jaguar negro, éste agazapado mostrando los colmillos preparaba un salto asesino. Las plumas de guerrero águila despegaron ágilmente en un carrera letal pero su objetivo atento, lo interceptó con un salto hacia atrás dando dos zarpazos. El penacho cayó al suelo pero una hoja afilada de obsidiana apareció de entre ellas rosando el vientre del jaguar. Enfurecido el felino se abalanzó sobre Huitz arañándole el brazo derecho. La sangre escurría, pasó su arma al otro brazo y atacó en seco, el jaguar distraído se sorprendió y desapareció en una bruma oscura. La sombra se deslizó entre sus piernas y el jaguar se manifestó detrás de él dando un golpe en toda la espalda. Huitz cayó al fango, su espalda en carne viva punzaba.

—No eres un nahual ordinario —gruñó Huitz poniéndose de pie.

El jaguar dando carcajadas envistió el cuerpo del guerrero. Cayó contra el suelo una vez más. Con esfuerzo se incorporó, el sudor resbalaba entre la piel y el fango. Las piernas le temblaban pesadas.




— ¡Corte de espejo nocturno! —gritó Huitz mientras se movía elegantemente esquivando los arañones de la bestia. El macuahuitl había caído certero en el cuello del animal y le había cortado la cabeza. Al menos eso creía. El cuerpo del jaguar se había desvanecido una vez más en forma de humo.

—Se terminó —dijo el jaguar.

El humo rodeó todo el campo de visión, y unas garras atravesaron un cuerpo frágil. Huitz arrodillándose con lágrimas en los ojos tocó la sangre que salía del vientre de Xicoco, su cuerpo débil se rompía. Ella había protegido a Huitz de una muerte segura.

Tezcatlipoca no se esperaba eso, estaba tan sorprendido como Huitz. “Los seres de este mundo son muy interesantes”, pensó. Caminó lento hacía los amantes y Huitz enfurecido tomó su arma y quiso asesinarlo pero su cuerpo se detuvo, estaba paralizado. El jaguar tomó forma de hombre y su tobillo de hueso resaltaba de entre su piel. Huitz supo de quién se trataba y lo injurió.

— Dios desgraciado y asesino, ojalá tu padre Ometeotl te castigue y te maldiga por la eternidad.

El dios no dijo nada, tocó el vientre de Xicoco y giro su rostro a Huitz.

—Eres indigno de mi presencia pero esta mujer no lo es. Ella dio su vida para protegerte y eso es admirable en un guerrero. Puedes salvarla joven águila.

— ¿Cómo puedo hacerlo? —preguntó Huitz desesperado.

—Yo no soy un dios ilimitado como mi padre, pero a cambio de ofrendas puedo lograr cosas maravillosas.




—Te entregaría mi corazón si es necesario —suplicó Huitz.

Tezcatlipoca lo miró asombrado, le tocó el rostro y sus ojos brillaron maliciosamente.

—Tú también la amas —dijo mientras sonreía— me darás algo más importante que tu corazón.


II

            A la mañana siguiente Xicoco despertó, palpó su vientre y estaba intacto. Se incorporó confundida.






III

            Y Tezcatlipoca dijo: “Me darás los recuerdos sobre ti, todos olvidarán quién eres, incluyéndola. Huye lejos de la pirámide. Aunque no recuerden nada, si un día cruzas la mirada con Xicoco, morirá”.




Rubén Caballero Petrova

sábado, 23 de mayo de 2015

Poema. Constelada (Fragmento, de Valeria Elizabeth Guzmán)

Valeria Guzmán es una poeta poblana y realmente no recuerdo cómo la conocí (y no sé nada de ella, lo sé, suena muy estúpido pero es la verdad). Es un poco extraño porque la recuerdo con cariño, lo último que supe de Valeria fue por el correo que me envió para invitarme a la presentación de un libro suyo, el problema es que lo vi muchos días después, ahora me arrepiento porque perdí todo contacto con ella. De hecho, nos vimos solamente dos veces, pero entablamos buena plática, creo fue en la universidad (no sé qué le pasa a mi cerebro estos últimos días, olvido todo). Como sea, encontré unos poemas de ella en la red y quiero compartir uno, espero les agrade. 


Constelada (fragmento)


Sólo en tus ojos hallo
el universo y su expansión renovada
el mapa astrológico más auténtico sino de mi vida

Por eso
ahora estoy llamándote
con el temblor de esta cuerda curvada
que nos re-torna inseparables

No soportaría la distancia-tiempo
sin tus hondas frecuencias relativizándolo todo
ni esta velocidad variando en aceleración
precipitándome
hacia el centro de tu iris
infinitamente
más grave
que la fuerza de atracción terráquea

Comprenderás entonces
que es imperioso verte
desde siempre siempre siempre
aunque tus ojos digan
nunca

Valeria Elizabeth Guzmán



viernes, 22 de mayo de 2015

Poema. Primera Velada (de Arthur Rimbaud)

Primera Velada 


Desnuda, casi desnuda;
y los árboles cotillas
a la ventana arrimaban,
pícaros, su fronda pícara.

Asentada en mi sillón,
desnuda, juntó las manos.
Y en el suelo, trepidaban,
de gusto, sus pies, tan parvos.

-Vi cómo, color de cera,
un rayo con luz de fronda
revolaba por su risa
y su pecho -en la flor, mosca.

-Besé sus finos tobillos.
Y estalló en risa, tan suave,
risa hermosa de cristal,
desgranada en claros trinos...



Bajo el camisón, sus pies
-¡Basta, basta! -se escondieron.
-¡La risa, falso castigo
del primer atrevimiento!

Trémulos, pobres, sus ojos
mis labios besaron, suaves:
-Echó, cursi, su cabeza
hacia atrás: Mejor, sí cabe...

Caballero, dos palabras...
-Se tragó lo que faltaba
con un beso que le hizo
reírse... ¡qué a gusto estaba!

-Desnuda, casi desnuda;
y los árboles cotillas
ala ventana asomaban,
pícaros, su fronda pícara.


Arthur Rimbaud


jueves, 21 de mayo de 2015

Poema. Daniela y ella

Daniela y ella


"...Nacida en todos los sitios donde pongo los ojos..."
(Vicente Huidobro, Altazor, Canto II)



Estos son ojos oceánicos,
tuyos,
tan profundos de suspiros
habitados.


Siempre tuyos,
a veces míos,
de noche
cuando son oscuros. 


Tan libres,
pero míos,
ojos oceánicos.


Rubén Caballero Petrova


miércoles, 20 de mayo de 2015

Especial. Black Widow (Natasha Romanov)

Entre la mayoría de mis amigos soy de los más frikis en cuanto a cómics (Marvel en este caso) e inexplicablemente hasta hoy vi "The Avengers: Age of Ultron". No sé cómo pasó, pero tardé más de medio mes desde su estreno, así que automáticamente me pone de buen humor haberla visto hace unas horas. 

Y por eso, haré un mini especial de Black Widow, estaba un poco indeciso si usar a ella o a la Bruja Escarlata, pero hay una amiga que me recuerda a Widow (en estos momentos hablo con ella, bueno ya no, ya se fue a ayudar a su mamá) así que nos vamos por la hermosa Viuda Negra. 

Es que carajo, vean esto (babeando)... 


Y esto....



Bueno, saliendo de mi devaneo cómic-amoroso, empecemos.  

El verdadero nombre de Black Widow es Natasha Alianovna Romanova, fue creada por Stan Lee como casi todos los personajes de Marvel, y apareció por primera vez en la historieta Tales of Suspense #54. 

Es de ciudadanía Rusa y se creé que es descendiente de los zares, aunque esto no fue asegurado en su totalidad. Su historia empieza en la Segunda Guerra Mundial. Los Nazis abrieron fuego en un edificio de Stalingrado donde Natasha vivía, su madre la arrojó por la ventana a un soldado ruso (Iván Petróvich), quien desde entonces se convertiría en su padre adoptivo. 

Baron Von Stoker secuestró a Natasha y se la presentó a La Mano en Madripoor. Allí, se convirtió en su asesina aprendiz, hasta que el Capitán América, Logan e Iván la salvaron. 


Cuando creció, se hizo una bailarina profesional de ballet y se casó con Alexi Shostakov quien era un piloto de prueba de la Unión Soviética. 

Natasha recibió las Salas Rojas, una variante del Suero del Súper Soldado. Por esto, sus habilidades fueron aumentadas más allá del humano promedio, siendo considerada súperhumana. 

Sus habilidades son: Fuerza humana mejorada, velocidad humana mejorada, agilidad humana mejorada, reflejos humanos mejorados, durabilidad y resistencia, sentidos mejorados, es inmune a cualquier enfermedad, resistencia a la tortura y longevidad extendida (sí, ella tiene más de 70 años). 


En la película La Era de Ultron, ella le dice a Bruce Banner (Hulk) que es estéril, pero esto no pasa en los cómics. De hecho tiene un hijo con el Capitán América llamado James Rogers y bueno, el Cap es su esposo (sí es un gandaya se la bajó a Hulk, naaa mentira, la relación con Hulk no pasa en los cómics, sólo en la película, y esto del hijo sucede en una película animada del 2008 "Next Avengers: Heroes of Tomorrow"). 

Esta increíble heroína (y tremendamente sexy) ha llegado a ser hasta la líder de Los Vengadores en algunas situaciones, créanme, es una mujer peligrosa. 




Espero les haya gustado este mini especial de Black Widow.

Les habló El Caballero Caminante, no olviden pasar a facebook: 


Hasta la otra. 

PD: Se ve fantástica en este póster, lo necesito para mi habitación. 


martes, 19 de mayo de 2015

Cuento. Esclava de juguete. (Historia basada en un creepypasta de un post real en la Deep web).

Esclava de juguete



I

En alguna parte de Checoslovaquia, 1990.

           
—Vojta, tu madre murió por zorra.

            Vojta los miró con sus grandes ojos azules, la cara llena de lodo y una sonrisa de odio. El pecho le ardía como si la bala que asesinó a su madre despedazara su carne. Se aferró a la nieve con sus botas viejas y quiso asesinar, asesinar de verdad.

            —Oí que le dispararon en la cabeza cuando se la chupaba a un hombre —dijo el muchacho a su compañero.

            —Oí que lo hizo con cuatro hombres al mismo tiempo —respondió su compañero.

            Una bala afilada con la velocidad partió el cráneo del primer chico. Vojta absorbió la sangre salpicada en su rostro y una segunda bala dio en la pierna del otro muchacho que cayó confundido. Un hombre en gabardina se acercó a Vojta con el revólver en la mano.

            —Termínalo —le dijo mientras ofrecía su arma.

            Los labios le temblaban y un furor cálido adormeció su tacto, tomó el revólver y apuntó entre los ojos de un cuerpo desesperado, disparó.

            —Tú vales mucho, ¿cuál es tu nombre? —dijo el hombre de la gabardina.

            —Vojta Vaněk, señor…

            —Llámame doctor Kováč. Escuché lo que decían esos brutos, no pude evitar intervenir.

            —Se lo agradezco doctor Kováč —dijo Vojta.

            —Son tiempos difíciles ¿no es cierto?

            —Lo son.

            —Pero sólo en tiempos como estos te puedes convertir en el rey del mundo. Ven conmigo —le extendió un fajo de billetes— trabajarás para mí.


                                                                                  II

            El doctor tenía un laboratorio secreto bajo los escombros de una fábrica textil abandonada. La primera semana trató como un hijo a Vojta, pero algo en ese hombre le producía escalofríos. Había prótesis de brazos y piernas en un almacén. Le prohibió entrar a muchas salas, los otros trabajadores no eran muy amistosos, todos vestían con un traje gris de hule, guantes y máscaras de cuero. El tercer día de la segunda semana una camioneta destartalada trajo un paquete para el doctor. Una niña desnuda y atada.

            —Ya es hora que conozcas el negocio de la familia, Vojta trae a la niña —dijo el doctor Kováč.  



III

            No quiero ir con ese tipo, me mira extraño. Me aferro al barandal de las escaleras del orfanato. Veo al hombre darle muchos billetes a la encargada, ella los guarda en su falda, me mira por última vez.


            —Natálka estarás bien, este hombre será tu nuevo papá.

            Él no tiene ojos cariñosos como papá. Me toma del brazo y me lleva arrastrando a una camioneta vieja. Dentro hay otro hombre, mete algo a mi boca, me quitan la ropa a jalones y me amarran con una cuerda. Huele extraño, me siento cansada.


IV

            — ¿Cómo se llama, todo bien? —dijo el doctor Kováč.

            —Natálka, tiene nueve años, huérfana. No hubo testigos —dijo el hombre de la camioneta.

            —Mira Vojta, sólo cuatro años más joven que tú. Es realmente hermosa, podremos venderla en cuarenta o cincuenta mil dólares.

            Vojta llevó a la niña inconsciente en una silla de ruedas al laboratorio restringido, la respiración de la pequeña era muy lenta y profunda, su piel desnuda y sucia tenía costras de fango. Jamás había entrado al laboratorio, era un quirófano. Instrumentos de cirugía, cierras extrañas y motorizadas, prótesis de goma y metal, pinzas, guantes y medicamentos en frascos y cajas.  

Sobre una mesa había unas anotaciones:

“Construcción de esclavas de juguete”

1.      Limpiar y anestesiar.
2.      Amputar brazos hasta los codos y piernas a las rodillas.
3.      Colocar barras de metal y silicona sobre los muñones para ajustar sus nuevas extremidades; prótesis que darán un efecto de movimiento de muñeca a nuestra niña.
4.      Cortar cuerdas bucales y extraer todos los dientes para evitar posibles ataques a clientes.
5.      Implantar silicona en la boca para aparentar una dentadura que no desfigure el rostro.
6.      Cuatro meses de tratamiento para la recuperación de las heridas.
7.      Dañar los ojos con un láser periódicamente.
8.      Perforar tímpanos para causar sordera.
9.      Amamantar con mamilas de té y papilla 4 veces al día (no queremos que nuestra muñequita se ponga gorda).
10.  Torturar con castigos sexuales y psicológicos hasta volverla sumisa.
11.  Colgarla de sus prótesis para saber si está lista.
12.  No necesita muchos cuidados, sólo higiene constante.


—Veo que ya te has informado Vojta —dijo el doctor al entrar al quirófano— eso me alegra, no debo explicarte nada. Ve a limpiar a esa cerda, dale un baño y si quieres tocarla y masturbarte puedes hacerlo, pero no la penetres o el precio de su venta será más bajo.

Vojta aseó a Natálka. Tenía miedo que despertara y lo viera con ella desnuda en la tina. Sentía atracción por la niña pero no hizo nada de lo que sugirió el doctor. Verla era suficiente para él.  
           

V

            Natálka no había recobrado la conciencia desde que llegó al laboratorio. El doctor Kováč mutiló las partes necesarias. Vojta deseaba ayudarla pero tenía mucho miedo. Y así pasaron las semanas con el tratamiento. El doctor obligó a Vojta a realizarle torturas sexuales y alimentarla. Muy en el fondo no le desagradaba cuidar de ella.


VI

             Me duele mucho y no siento mis brazos ni mis piernas, algo me sujeta constantemente. No puedo hablar, la garganta arde, y no escucho sonidos, es como si estuviera en la nada. En ocasiones tengo mucho dolor en el cuerpo, entre mis piernas siento punzadas como agujas y mordidas en el pecho, los pezones me arden. Pruebo la comida que me dan con una mamadera. La mayor parte del tiempo tengo hambre pero no puedo pedir más, si me muevo duele, duele mucho. Escucho una voz suave en ocasiones, y unas manos tocan mi cuerpo, me hacen sentir seguras cuando lo hacen de esa manera, la temperatura de mi cuerpo sube y siento cosas extrañas entre mis piernas, me gusta cuando me tocan así, pero odio cuando duele. El olor de esa persona es sal y humedad.



VII

            Vojta descolgaba del “guarda muñecas” a Natalka todos los días. El guarda muñecas tenía otras cuatro niñas pero no eran su responsabilidad, una de ellas estaba embarazada y sería vendida en un par de días, las demás esperaban su venta. No había pensado que todas las muñecas se irían algún día, incluso Natalka. Pasaba la mayor parte del tiempo viéndola y complaciendo su tacto, empezaba a disfrutar las torturas con agujas en su sexo y cera en la piel. Aprendió a detectar lo que ella prefería y lo que necesitaba.


VIII

            Natalka en ocho meses encontró comprador. Se iría de Vojta para siempre. Escapar. Escapar. Escapar. Escapar. Escapar. Escapar. Escapar. Era la única forma y él lo sabía. Buscó el revólver del doctor. Lo guardó en sus pantalones. Natalka esclava de juguete es mía, pensó. Esa noche durmió profundamente.


IX

            — ¿Dónde estoy? Me duele el cuerpo… —Vojta no podía hablar. 



X

            —Perdóname Vojta pero me ha llegado el pedido de un lindo muñeco —dijo el doctor Kováč— ahora sé un buen niño y abre la boca, bastardo traidor.  



Historia basada en un creepypasta de un post real de la deep web.



Rubén Caballero Petrova